Saturday, August 28, 2010

Héctor Infanzón Citadino: Lunario DF

Nada me da más gusto que la primera entrada para este blog sea de un músico mexicano y un maestro del jazz y del piano. El pasado viernes 27 de agosto disfrutamos de una maravilloso concierto a manos de Héctor Infanzón Quartet.

"Mientras más viajo más reafirmo el amor que le tengo a mi lugar,
a donde nacieron mis sueños" -Héctor Infanzón

¿Qué les puedo decir? Ejecutando las piezas con maestría y haciendo comentarios entre canciones, los presentes quedamos cautivados por el espectáculo. Sobre todo porque había una temática: Héctor Infanzón Quartet Citadino. Por si no conocen la trayectoria del Maestro Héctor Infanzón, la pueden revisar en Wikipedia. El cuarteto está compuesto por él en el piano, Luis Gómez en las percusiones, Giovanni Figueroa en la batería y Adrián Infanzón en el Bajo.

El espectáculo

El escenario consistía de un tendedero con ropa y una notoria clave de sol que terminaba en un puesto de revistas. Letreros con las calles '16 d septiembre', '20 de noviembre', 'Francisco I. Madero' y 'Victoria' nos recordaban las celebraciones de las fiestas centenaria y bicentenaria. Todo el tema era muy capitalino y, en los momentos que Héctor Infanzón nos introducía al siguiente tema, el tenor siempre era de hablar de México y su caótica y querida ciudad. Las piezas de jazz que ejecutó el trío fueron tocadas de manera impecable, la sonorización fue excelente (que para mi gusto faltó tantito más de bajo, pero todos conocemos mis afinidades a las notas graves). Como concierto de jazz, fue espectacular, sobrio y las risas del jazz* estuvieron presentes durante todo el concierto.

Lo que me pareció realmente un extra que terminó de sellar mi admiración por el Maestro Infanzón fueron los invitados especiales y cómo se manejó su aparición en el escenario; la primer sorpresa de la noche fue el Ensamble Tambuco que es un ensamble de percusiones. Ellos subieron con el maestro para interpretar Hematofonía que fue una pieza percutiva sobre el cuerpo, sobre atriles y con letras más del orden percutivo que del melódico. Los cuatro miembros del ensamble hicieron un solo donde con humorismo nos deleitaron con los ritmos generados con sus manos y cuerpo. A su salida, el cuarteto regresó para que el baterista Giovanni Figueroa nos interpretara un solo de percusiones sobre su cuerpo, pero con la singular diferencia de que, por medio de unos sensores, cuando percutía en ciertas zonas de su cuerpo, se dejaban escuchar sonidos de batería. Nuestra sorpresa y admiración creció más cuando después de este solo, Héctor Infanzón tocó un poco con él. La segunda sorpresa de la noche fue la pieza Rincón Brujo interpretada por el maestro mientras Lupita Padilla bailó una mezcla de zapateado, danza contemporánea y folclórica. Si la música escapa a las palabras para ser descrita, la combinación que produjo con la danza es innombrable, una emotiva ejecución que nos arrancó de nuestros asientos para aplaudir al final de ésta.


Otras de las piezas que se tocaron fueron El Vago, Aquí en mí y Nos la debíamos, si aún no has escuchado nada del Héctor Infanzón Quartet, recomiendo ampliamente que busques sus discos Nos toca y/o Citadino.

Con respecto al lugar, el Lunario siempre se ha caracterizado por tener muy buen sonido, lo único que no me termina de convencer son los altos precios por los alimentos y los pobres platos. Además los meseros tienen el mal hábito de pararse frente a ti para revisar si necesitas algo más y, como Murphy lo indica muy bien, suelen coincidir con el punto más álgido del concierto. De todas maneras, el Lunario se ha ido posicionando como una de las mejores opciones para disfrutar de espectáculos musicales con calidad en la Ciudad de México.

* Glosario:
Risas del jazz: Dícese de las sonrisas de complicidad que se presentan entre los miembros de una agrupación musical que, mientras improvisan, adivinan tiempos y remates musicales en la improvisación del otro produciendo notoria satisfacción del encuentro musical no planeado

Tuesday, August 3, 2010

sobre este blog


Todos hemos sido atravesados por la música de una u otra forma. Desde una canción en el pesero hasta una gran melodía en medio de un tórrido romance. Todos. Sin excepción. Y es que la música tiene un lugar privilegiado en nuestro quehacer cotidiano debido a que nos acompaña auditivamente en muchas de nuestras actividades.

Flaming lips, Motorokr fest, 18-oct- 2008, D.F, México

Tal vez tú seas de esas personas que escucha lo que el radio le ofrece y de vez en cuando te aventuras a alguna tienda a comprar un disco; tal vez más bien no te consideras musical; también podrías ser de esas personas clavadas en los géneros musicales, que puede decodificarlos como si fueran los órdenes de la más recóndita rama de las orchidae amazónica; tal vez sólo disfrutas sin control la música y tratas de escuchar de todo un poco y que lo que escuchas te produzca esa satisfacción que sólo la música puede proporcionar. El punto es que independientemente de qué cantidad y con qué calidad escuches música, en algún momento te has topado con la música en vivo. La música en vivo es prácticamente algo muy distinto a la música de estudio.

Café Tacvba, 14-jun-2009, D.F., México

La experiencia de trasladarse a algún lugar, a veces cercano y a veces lejano, es toda una odisea que se ve reflejada en la apreciación de un concierto. Los colores, tu estado de ánimo, el día de la semana, los amigos con los que vas, la proximidad al escenario, la gran multitud, el volumen del audio, la acústica del lugar y un muy largo etcétera son los que determinan tu impresión del concierto. Incluso aunque vayas a ver a tu banda favorita, una mala organización puede producir un mal sabor de boca en un concierto. Por otro lado, he oído que las bandas aprecian mucho al público mexicano y sí me parece que un grupo se escucha muy distinto si está tocando en su país o, incluso, si hablan otro idioma o si es la primera vez que vienen.


Broken Social Scene, Lollapalooza, 02-ago-2008, USA

De la música no soy un experto, pero, como todo en este mundo achatado por los polos, siempre habrá alguien que sepa más y alguien que no sepa tanto. Todo es una gran noción de escala. Lo que petendo hacer con este blog es reseñar los conciertos a los que asista con la mayor dedicación que mi neurosis obsesiva me permita proporcionarles. De lo que les puedo adelantar, es que, a mi parecer, hay dos tipos de grupos: los que son fieles a su versión en estudio y los que gustan de variar sus versiones de estudio ofrecendo una música distinta en vivo. A mí me gusta disfrutar de ambos tipos de grupos y esa es la línea que es importante considerar para el contenido que aparezca en este blog. Espero, además, que los grupos que reseñe sean de su agrado o que, en el mejor de los casos, sea una sugerencia para que se aventuren en nueva música.

Muse, 16-jul-2008, Monterrey, México

Les dejo un fuerte abrazo, espero disfruten estas líneas y enriquezcan el blog con sus comentarios, críticas, quejas, sugerencias e, incluso, correciones tanto literarias como fácticas.

Wakko